CAPITULO 2: La merendolaSiguiendo con el tema de lo bonito que era antes todo, hablamos de la merendola, la merendola de los 80.
Ni L caseimunitas, ni maxi cao, ni lactovit, antiguamente se merendeba bien sin mierdeo y en grandes cantidades. La merienda de los 80 era muy fácil, así te podías comer media tableta de chocolate con un bollo de pan (antecesor del bollicao) o la tetilla de la barra llena de colacao y azucar (antencesor del kinder bueno), que bien aparecias con el mismo bollo calentito pero esta vez con chorreón de aceite, mi hermana sacaba miga y hacía hoyo para que cupiese más aceite. Esta versión se podía combinar en dulce: aceite y azucar o en salado: aceite y sal.
En épocas de fiestas: semana santa, navidad, dia de los santos, feria del pueblo... tu madre tenía preparado dulces típicos de la temporada por lo que la merendola tomaba un cariz más lujoso y azucarado.
Eso de llevarse para beber un zumo, un batido, etc no se estilaba, antiguamente las fuentes de los parques funcionaban.
Algún domingo que otro te tocaba la lotería y tu madre sacaba una pantera rosa o un tigretón y eso era la fiesta loca, merendola con cromo adhesivo y todo.
Cromo que iba al frigorífico, armario o señal de tráfico, no se podía poner en otro lugar, normal, al ser pantera y trigetón tenías que marcar el territorio.
La merienda no se tomaba enfrente de la tele, lo ideal era tomarla un bordillo de la calle, con mucho papel de aluminio y las madres solían hacer el bocadillo un poco más grande para el bocado obligado al amigo ansias de tu peña, bocado marcado por el límite de tus dedos.