sábado, 9 de enero de 2010

LA PRINCESA TIMIDA

Érase una vez que se era un joven inquieto que se ligó a la más bella del lugar en un botellón en el reino de Linares, como ella era tímida, muy tímida, decidió que el joven apuesto la acompañara a su casa para poder intimar tranquilos en su portal.

El joven que era apuesto pero no tonto, decidió pedir la moto a un amigo ya que la joven vivía al otro lado de la ciudad, en un castillo cercano. Montáronse en la moto (yamaha jog para más señas) de pequeño asiento y emprendieron el viaje juntos hacia el castillo de la bella dama.

Tal vez por su timidez o por que no tenía mucha experiencia en monturas, la chica no iba agarrada al joven como una pareja de enamorados más, tal vez querría dejar toda la pasión para la despedida en la puerta del castillo. El joven llevaba las riendas de la moto como un caballero de Lanzelot, incluso se permitía poner la moto a galope en algunas rectas.

La conversación era amena, pero la timidez de la dama hacía que el caballero le tuviera que sacar las palabras una a una, hasta que al salir de una curva un poco cerrada, ella dejó de hablar, el caballero insistió en su pregunta e incluso le mencionó que si se había sentido ofendida por algo, pero ella no respondía. El caballero dejó de insistirle comprendiendo que se acercaban a la casa de la dama y estaría nerviosa, hasta que no pudo contenerse y se giró para decirle que tenía unos ojos negros muy bonitos.

Cual fue su sorpresa cuando al girarse solo vio negro, negro y nada más que negro. El caballero asustado por si todo había sido una maldición o un hechizo de alguna bruja volvió despavorido al encuentro con sus amigos cuando al girar en la curva cerrada se encontró a la dama sentada en el bordillo con su traje beige, ahora de camuflaje, una bota quitada y otra puesta y la cara colorada mientras lanzaba improperios contra el joven caballero.

La dama se volvió andando cabizbaja a su castillo con su nuevo traje de camuflaje y el joven volvió con sus amigos a quienes nunca contó la verdad de esta historia y jamás la contará.

4 comentarios:

C.E.T.I.N.A. dijo...

ESte cuento se podría haber titulado "La princesa borracha"

Naiguer de togo dijo...

es biografico ?

chiquidesign dijo...

lleva algo de leyenda y algo de verdad

princesa dijo...

Es todo verdad solo que contado en forma de cuento, os lo digo yo