domingo, 6 de septiembre de 2009

the last ANTENA

Cuenta la leyenda que cuando Dios creó las antenas de los coches, dejó un coche sin ella para que así el mundo les prestara el interés que se merecen. De esta forma siempre habrá un coche sin antena cuyo dueño tendrá que robarla a otro y así sucesivamente en una espiral de robo-compañerismo que siempre nos mantendrá alerta sobre nuestras antenas, dándoles el cariño que necesitan.

7 comentarios:

Yo dijo...

Ja,ja, muy bueno. El problema es que a veces te enteras que te la han robado sólo cuando enciendes la radio y ves que no se escucha bien.


un saludo

tan solo una cerilla dijo...

yo se de uno que tiene varias en casa...este hace que la cadena se acelere...
previsor que es el chico

Anónimo dijo...

xDD Eso es de Luis Piedrahita no?

chiquidesign dijo...

No sigo mucho al Piedrahita, me parece algo soso, pero seguramente coincidamos hablando en más de mil cosas. Si tiene el copyright sobre el robo de antenas, desde aqui le pido disculpas Sr. Piedrahita.

M... dijo...

Me parece que a alguien le han robado la antena ¿no?, yo terminé por comprar una en un lavacoches, la más fea que tenían, de estas metálicas que llevaban los ford orion, pues ya lleva conmigo un año oiga y ahí seguirá, seguro, sin embargo, la de tipo "porra" que llevaba antes tiene el record de rapidez de desaparición de las antenas en Egpaña, colocada un viernes a las 14:00 de la tarde y ya no vuelta a ver a las 02:00 de la madrugada. Record mundial si o si.

carlosmondovega dijo...

Pues la mia no se puede quitar, porque va a rosca, pero con un tope que impide sacarla del todo.
Lo malo de ese sistema es que el chori que intente quitarla, de la rabia que le entra al no poder, le puede dar por troncharla y dejarla hecha un 4.

Adolfo dijo...

Con algunas piezas de mi antigua Dervi Variant Dios hizo lo mismo.