sábado, 12 de mayo de 2012

LA LLAMADA DE LA SELVA

En los jóvenes de mi generación había dos grupos principalmente, por un lado estábamos a los que nuestra madre nos llamaba a gritos desde la ventana dulcemente la primera vez: CHICOOOO!! y por el nombre y más fuerte la 2º y 3º vez. Por otro lado estaban a los que llamaban por medio de chiflidos. Estos últimos salían volando cual perdiz al oir ladridos de galgo hacia la casa.
Yo siempre he pensado que si de joven tu padre te llamaba a chiflidos también pertenecías al bando de los que cobrabas un finde si y otro también.