Ya hemos hablado alguna vez de la impresión que da encontrarse a un famoso (defínase famoso en el mas amplio sentido que nos sea posible).Pues bien, ahora mismo, hace dos minutos, ha entrado en la oficina Pulpi, el ruseño que concursó en Gran Hermano, y hemos estado hablando un rato (digo hablando de manera generosa, porque he estado a punto de mandarlo a tomar por culo, porque es un graciosillo). Lo había visto alguna vez por la calle, pero sin llegar a hablar.
Es, si cabe, mas feo que en la tele.